Arquidiocesis de Barquisimeto
Pastoral Universitaria

 

La Pastoral Universitaria concretiza la misión de la Iglesia en la universidad y está orientada a coordinar el estudio académico con los principios religiosos y morales, integrando de esta manera la vida con la fe (J. Pablo II. ECE 38). 

Por esta razón la PU es la labor de la Iglesia en su conjunto para este ?ámbito especifico, la cual se realiza de modo especial por la iniciativa expresa del Obispo a través de núcleos de animadores especializados en PU incluyendo a todos los laicos que están presentes en dicho medio que colaboren dentro de los sectores en que participan: estudiantes, docentes, autoridades o administrativos y empleados.  

La PU está llamada a responder a las exigencias propias del medio universitario, a los anhelos y a la búsqueda de solución a los problemas de la universidad, al cultivo de los valores humanos y culturales, como el desafío del mundo universitario marcado por la ciencia y la técnica en un continente que urge por su desarrollo integral. 

OBJETIVOS

General:
Hacer presente el Reino de Dios en el ámbito de la Universidad, dando testimonio de la persona y el mensaje de Jesucristo (EN 21), que llama a todos al diálogo (GS 19; D. y A.38), para el servicio solidario en la construcción de una sociedad nueva,  impregnando los criterios y valores de Evangelio en la conciencia personal y colectiva de los hombres (EN 18 y 19).  

Específicos:   

Presencia

Estar presente y hacerse presente en todas las universidades, en todos los decanatos y en todos los sectores de la universidad (estudiantes, profesores y empleados) con una acción coordinada, integrando las distintas expresiones de Iglesia que ya existen y creando cauces de participación es un objetivo específico de la PU.1      

Diálogo

La PU tiene como objetivo específico llegar a profesores y estudiantes e introducirlos en ese diálogo con Dios que les capacite para realizar una síntesis personal entre ciencia y fe que puedan proponer como desarrollo y plenitud de su ser imagen y semejanza de Dios. A estos fieles laicos la Iglesia les confía la tarea de hacer más comprensible a todos, el íntimo vínculo que existe entre la fe y la ciencia, entre el evangelio y la cultura humana (Christefidelis Laici, 62). Por lo tanto el diálogo es con los hombres que realizan la cultura y los niveles de diálogo son: Dios-el prójimo-la cultura (Cf. EN 20). El diálogo es de salvación. (s.f. D y A 38)

Servicio

Si la Universidad se constituye como el servicio a la construcción de un mundo nuevo desde la búsqueda de la verdad3, este debe ser un objetivo específico de la PU, y encuentra su inspiración en la Doctrina Social de la Iglesia. En este sentido hay que pensar en el papel de la universidad en el cambio de las estructuras y de las mentalidades, desde una opción profesional por los pobres, y por los valores que constituyen el hombre nuevo.     

Comunión  

La PU debe constituirse como vínculo de comunión y participación de las distintas expresiones y carismas que existen en la Universidad manifestando la riqueza de la diversidad, visibilizando la unidad de la Iglesia integrada en la Pastoral de Conjunto de la Diócesis de Barquisimeto, colaborando creativamente con las distintas pastorales que confluyen en la universidad especialmente la Pastoral Juvenil, las Parroquias, la Pastoral Social, etc.

 Integración

La Universidad debe considerarse como un solo cuerpo en el que confluyen varios colectivos: profesores, estudiantes, empleados, directivos5. La PU debe expresar con iniciativas concretas la presencia del Reino de amor, de justicia y de paz dentro de este ambiente específico y crear cauces de integración para promocionar ambientes fraternos que favorezcan la vida de todos, impregnando los criterios y valores de Evangelio en la conciencia personal y colectiva (EN 18 y 19). La PU contribuye a la formación del hombre integral y propone un modelo de hombre: Jesucristo, punto de referencia de los valores para la constitución de un hombre nuevo.

Misión

La PU debe considerarse desde una perspectiva misionera: nace de la misión y vive para la misión de Cristo y de la Iglesia. Esta identidad misionera debe impregnar con un talante propio a la pastoral por su dinamismo, su capacidad de adaptación a las nuevas situaciones, por su ardor y su fe, por su capacidad de riesgo y de entrega de la vida, evangelizar constituye el gozo y la vocación propia de la Iglesia (EN 14).

La misión brota del encuentro con Cristo, se alimenta de la Palabra de Dios, se celebra y expresa en la participación de los sacramentos.     

Proyectar iniciativas misioneras dentro y fuera de la Universidad.

Formar multiplicadores.