Arquidiocesis de Barquisimeto

    Para promover y defender de  manera integral el valor de la vida humana, la Iglesia de Venezuela presenta  la Campaña Semana por la vida 2008 que lleva por lema: ¡Defiende y promueve la vida! del 30 de marzo al 06 de abril, con el fin de alentar a los venezolanos al rescate y defensa del valor de la vida, desde su concepción hasta su fin natural. 

    Este sábado 5 de abril, la Pastoral Familiar Arquidiocesana en conjunto con la Pastoral Juvenil y los colegios católicos, realizarán el “Rosario por la vida”. La invitación es a las 9 a.m. en la Iglesia de Santa Rosa.   

    A continuación, una entrevista realizada al Arzobispo de Barquisimeto, Monseñor Antonio José López Castillo, con motivo de esta semana dedicada a la vida.

    Monseñor, las cifras de mujeres que voluntariamente interrumpen su embarazo son alarmantes, ¿Cómo afecta esto a la humanidad?  

    Es muy grave esta situación del aborto; la falta de conciencia de que se asesina a una persona humana, el mal uso de la sexualidad, la falta de formación sexual iluminada desde los valores, desde la fe. Esto está haciendo mucho daño porque son millones de niños que se asesinan… por eso hay que educar mucho en una sexualidad responsable que no mate a la vida, como lo señala nuestra fe católica.  

    Sobre la eutanasia; Lactancio, uno de los primeros escritores cristianos describió, a los que hoy llamamos enfermos terminales, como personas que “son inútiles para los hombres, pero son útiles para Dios”, ¿Puede explicar esto? 

    A veces se cree que el hombre es útil cuando produce nada más, pero si no produce pareciera que no tuviera valor, y no es así, porque la persona humana tiene valor intrínsecamente y además, en la fe, ese sufrimiento, unido al dolor, tiene un valor expiatorio sumamente grande. No queremos el dolor y el sufrimiento para las personas… sin embargo, no por eso tenemos que acabar la vida humana.  

    ¿En caso de muerte cerebral?  

    Cuando una persona ha muerto cerebralmente qué sentido tiene mantener unos signos externos, ya esa es otra cosa… no sería eutanasia porque ya hay una muerte cerebral, pero sin esa muerte cerebral, asesinar para evitar dolor y sufrimiento es contrario a la vida misma porque no es la voluntad de Dios. 

    Según la Organización Mundial de la Salud, cada día se suicidan mil personas en el mundo ¿Qué mensaje da a aquellos que en este momento piensan en quitarse la vida?

    Que piensen en Dios, que Dios los ama, que Dios los quiere, que todo tiene solución en la vida desde la fe, que Cristo es el camino, la verdad y la vida. Él mismo dice “Vengan a mí los que están angustiados y atribulados y yo los consolaré”. 

    Un derecho primordial es la seguridad ¿Qué le dice a las personas que con sus actos violentos atentan la seguridad de otros?  

    La violencia no construye, sino que destruye. Tenemos que respetar la vida, que es un mandamiento de la ley de Dios y que es una manera de mantener la convivencia social. Cuando hay crímenes, cuando hay asesinatos, se destruye la comunión social.  

    En cuando a la pobreza, ¿Qué podemos hacer los católicos para contribuir a que disminuya?  

    Tenemos primero que enfrentarnos a los vicios y a los excesos… en segundo lugar, aprender a trabajar, producir y enseñar a los niños y jóvenes a amar el trabajo y a ser productivos con dignidad. Que cada uno en su ambiente procure ayudar y enseñar a trabajar a quienes no lo sepan hacer.  

    ¿Cómo pueden promover las parroquias el derecho a la vida?  

    Pueden concienciar desde la homilía, desde la catequesis, desde los movimientos de apostolado seglar, en defensa de la vida, a favor de la vida… pueden concienciar a través de los sectores y de las comunidades pequeñas cristianas, empezando por la familia.    

    Vanessa González

    Oficina de Información y RRPP

    Pastoral de Comunicación